Traductor automático o traductor profesional

 

By
natashabyn

Natasha Aznar

 

Así como también ocurre en la mayoría de las profesiones, el alcance de la tecnología está cambiando el mundo de la traducción. La tecnología trae consigo muchos beneficios y ventajas para el traductor: acelera y/o facilita varias tareas del proceso de traducción hasta nos ayuda a acceder a más fuentes de trabajo, pero ¿qué sucede con las traducciones automáticas?

En la actualidad, si sigue cuestionando a la hora de realizar una traducción, “¿por qué pagar por una traducción humana si existen traductores automáticos que hacen el mismo trabajo y gratis?”. Y la realidad es que la traducción automática se utiliza en los casos en donde el contexto y el contenido (por ejemplo, el clima, los manuales técnicos) se pueden limitar lo suficiente para que la traducción contenga errores mínimos.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de la traducción automática?
La traducción automática o machine translation (MT por sus siglas en inglés) es el proceso mediante el cual un software informático traduce un texto de un idioma a otro de manera automatizada. Mientras los traductores automáticos se centran únicamente en las palabras ingresadas en la caja de texto, un traductor profesional se fija en el mensaje completo que transmite el texto, prestando especial atención a los giros del lenguaje y el contexto.

La traducción no es una simple sustitución de una palabra por otra. Consiste en analizar e interpretar todos los elementos del texto, saber cómo influyen unas palabras en otras y entender cuál es el sentido global del discurso. Para ello se necesitan, entre otras materias, amplios conocimientos de gramática, semántica y sintaxis de los idiomas de origen y destino.

No se puede esperar que las máquinas “comprendan” los textos como lo hacen los humanos, ni que puedan resolver la ambigüedad en los dilemas lingüísticos y culturales. Correspondencias de léxico y sintaxis entre dos idiomas no siempre se encuentran fácilmente, y sin hablar del conocimiento lingüístico que se debe tener para poder interpretar y transmitir el significado esperado.

Una traducción automática parte de una concepción casi mecánica del lenguaje. Da la sensación de que el sistema operativo funciona como una calculadora capaz de arrojar una cifra exacta al final de la operación, y esto es completamente falso. El lenguaje es cultural, posee inflexiones, matices y giros. Por lo tanto, la postedición humana siempre va a ser fundamental.

 

Al fin y al cabo, hay cosas como la ironía, los dobles sentidos o las incoherencias que no siempre pueden ser analizadas, percibidas y mesuradas por las máquinas ni por los programas.

Y en el debate que enfrenta a la traducción automática vs posedición humana, el resultado está claro. Incluso si vas a optar por utilizar este tipo de sistemas automáticos de traducción no puedes prescindir de la posedición humana, ya que va a ser lo que evite errores graves en el trabajo que vayas a entregar y te aportará el toque de un trabajo mucho más profesional.

Referencias

(s.f.). Obtenido de http://www.translationromani.net/es/traduccion/tecnologia/traduccionautomatica
Galende, E. (s.f.). Obtenido de https://issuu.com/revistatrad/docs/revistactpcba_n145/s/10423674

 

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